Los 15.000 socialistas que pueden romper España

Los 15.000 socialistas que pueden romper España

15.000 votos han separado a Pedro Sánchez de Susana Díaz, puede parecer mucho pero son poco más de la mitad de mi barrio, no llega ni para llenar un fondo del Bernabéu, apenas son los pasajeros que utilizan el Aeropuerto de Barajas en 3 horas y no llegan a ser los madrileños que utilizan el Metro de Madrid en un cuarto de hora. 15.000 soldados componían la fuerza UNIFIL (de Naciones Unidas) en 2006 en el Líbano en lo que se registró como la zona más militarizada del planeta, con 20 soldados por kilómetro cuadrado.

Depende de como se venda la película, esa cifra será mucho o poco, pero lo que está claro es que para dirigir el destino de más de 40 millones de españoles a mí me parecen poco esos 15.000 socialistas.

15.000 españoles (y españolas, que diría Pedro Sánchez) han decidido que el PSOE lo lidere una persona que no piensa ser un freno a Podemos y que tampoco piensa ser un freno a los separatistas. Un líder que hizo de su programa político un “no es no” y punto. Alguien que ha llevado a los peores resultados del partido socialista en la historia, pero que ha utilizado su propia derrota como pólvora para cargar la ira de sus seguidores, al grito de “están hundiendo al psoe”.

Si nos ponemos a diseñar un partido “ideal” seguramente los afiliados del PP no dibujarían este PP, y seguramente los afiliados del PSOE no retratarían este PSOE, pero en un mundo ideal la gente no moriría, no habría sufrimiento y Carmena no haría discursos de abuela con alguna que otra laguna propia de la edad, regalando medallas de chocolate a milmillonarios campeones de Liga. Así que nos toca ser realistas y asumir que este sistema es el que nos está ofreciendo las mayores cotas de bienestar que se hayan conocido a lo largo de la historia. Una etapa larguísima sin guerras, sin hambruna y sin epidemias víricas.

El Banco Mundial señalaba en 2015 que en los últimos 25 años la pobreza se había reducido en más de 1.000 millones de personas, ojo, ¡más de mil millones!. En esos años de capitalismo malvado y salvaje, de neoliberalismo y de empresarios “sin escrúpulos” como Amancio Ortega (entiéndase la ironía) más de 1.000 millones de personas, es decir, la población de 25 Españas, ha salido de la pobreza y se ha ido situando fuera de esas líneas rojas de la supervivencia. ¿Irán a decirles a esas personas Pablo Iglesias y compañía que están en la peor etapa jamás conocida?, no tendrían valor. No creo que les pudieran decir a la cara que estamos en una situación de “emergencia social”.

¿Emergencia social en una España que ha vivido 4 guerras civiles en el siglo XIX y 1 en el XX? vaya usted a contarle cuentos a nuestros abuelos sobre lo que son y no son emergencias sociales. Una España que en el año 1996 no tenía para pagar las pensiones, una España con picos de desempleo del 24,5% en 1994 o del 27,2% en el 2012 (ahora estamos en el 18,2%) y justo ahora que lo dice el líder de Podemos, justo ahora es el peor momento y hay una emergencia social que justifica una moción de censura.

Cierto es que Montoro (el Gobierno) está crujiendo a impuestos a la población, cierto es que el gasto en las Administraciones no baja y la deuda con respecto al PIB sigue siendo mareante (superamos el 100%). Que tenemos casos de corrupción propios de una serie de la HBO sobre el Chicago de los años de la Ley Seca, que si, y que también en Andalucía (eso se olvida rápido para la prensa y para Podemos) hay casi 600 “cargos” de la Junta imputados en casos de corrupción.

Que no tengamos el mejor escenario no significa que tengamos el peor, ojo. No nos dejemos engañar por el llamamiento a la víscera del amigo de Maduro.

Se dibuja un cuadro de Goya en el horizonte, con garrotazo va…garrotazo viene entre las izquierdas y el PP, entre las izquierdas y las mareas, entre los separatistas y el PP, incluso entre los separatistas y las izquierdas (pero solo en campaña electoral). Ciudadanos tendrá un papel cada vez más decisivo, pese a su nefasta gestión de las bases y del marketing político, pero como no hay otra cosa..a pues a recoger votos tocan. Y quienes van a sufrir en estos palos van a ser los españoles y España, porque vamos a pagar las fiestas independentistas, los excesos de gasto y porque España va a perder el tiempo en ponerse tiritas, vendas y coserse las heridas de los que no nos dejan mirar al futuro.

El socialismo europeo está deshaciéndose entre los dedos de sus líderes, incapaces de conjugar las necesidades de Estado con las demandas de las bases. Líderes sin carisma, que no han tenido que pelear por nada porque todo se les ha dado, frente a ciudadanos que exigen sudor y esfuerzo, coherencia y claridad. El votante del PSOE pide más carne cruda, porque es lo que le han dado estos años para mantenerle fuerte y agresivo, quien ha ido con judías verdes y coles de bruselas se ha dado cuenta de que casi se la comen a ella.

El PP es el único que está manteniendo el tipo en esta lucha por destruirnos como españoles, pero no por ser un ejemplo, sino porque de los malos…somos los menos malos. Porque tenemos una situación penosa entre imputados, encarcelados y líderes sin personalidad. Desconfiad de aquel que diga que en el PP está todo fenomenal y somos los mejores, porque será un necio que nos lleve al fondo del mar. Pero desconfiad también de aquel que diga que el PP es lo peor y hay que quitarle como sea, porque será un pródigo que solo piensa en alimentar su ego. El PP que tenemos ahora no será el mejor PP ni el partido ideal para esta España, pero desde luego es lo mejor que tenemos, es más, es lo único que tenemos entre el abismo del tripartito y la recuperación.

Los 15.000 sanchistas nos han empujado al abismo de Helm quizá sin saberlo, quizá pensando que estaban solucionando el problema del PSOE y de España, pero ya no hay marcha atrás. Podemos sobrevuela las cabezas de los viejos líderes socialistas a la espera del último aliento y poder comerse las sobras que han dejado los nuevos leones de la manada. Gane quien gane esa pelea de siniestras, el PP se va a enfrentar a una Cámara de odio y de rencor, de restos de Franco y de memoria histórica, a cada Ley de emprendimiento y fomento de la economía…¡zasca! una Ley de división social por las procesiones, por el concepto de Estado, por la bandera, por el ejército o por lo que se enseña en los colegios. Van a llevarnos a la división total entre anti PP o pro PP, en eso se basará la legislatura (a C´s le irán llevando a un sitio u otro dependiendo del día) y pese a que tengamos los presupuestos aprobados, el clima va a ser irrespirable.

Lo peor de todo es que los abrazos que algunos de esos 15.000 se daban en la sede del PSOE no eran por poder cambiar España, ni por el triunfo de unas ideas no, eran por recuperar las sillas y el poder, nada más. Quizá hubiera algo de revancha y de sosiego por aquello de “poner las cosas en su sitio”, pero al final, es poder, el trono de hierro.

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